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Archivo de la categoría: Un poco de historia

Sección dedicada a otra de mis pasiones, la historia.

Caries ¿Desde cuándo?


Como nos explica el periodista Nuño Dominguez,en una reciente publicación científica del Journal of Comparative Human Biology, del equipo del bioarqueólogo Arkadiusz Soltysiak de la Universidad de Varsovia, se afirma que los Neandertales no sufrían caries.
Si bien los datos que tenemos de publicaciones recientes han demostrado que existía el concepto erróneo de que éstos eran eminentemente carnívoros, ya sabemos que nuestros antepasados además comían vegetales y frutos con alto contenido en azúcares.
Y aquí es donde está lo curioso, ya que en dietas con altos contenidos en azúcares lo normal es pensar que se produzcan lesiones cariosas. La caries nos afecta, al homo sapiens (habría que replantearse ese nombre) y sabemos que desde hace miles de años (recordad la noticia anterior de la momia con empastes). Pero basándose en los estudios de este equipo científico en el que se analizaron más de 97 dientes de un yacimiento arqueológico en Shanidar (Iraq), todos ellos sin caries; y sobre todo, tras demostrar que la dieta de estos antepasados era rica en dátiles (tal como sucede en la actualidad en esa zona geográfica y que es una de las principales causas de caries), los autores consideran que los neandertales eran inmunes a ellas.
Cabe pensar que el tan temido streptococcus mutans, principal bacteria relacionada con la aparición de caries, no existía en la boca de nuestros queridos predecesores, a los que cada vez nos vamos pareciendo más, vista la involución de la especie reinante, en esta época de caos y huelgas generales.
Por ahora no es más que una hipótesis, aunque parece que bastante fundada. Nuestros científicos de Atapuerca de hecho, explican que los casos de caries no se estabilizaron hasta el Neolítico, coincidiendo con el desarrollo de la agricultura y con ello un manifiesto cambio hacia una dieta más abundante y rica en azúcares.
Pues una noticia más, poco contemporánea pero interesante.
De nuevo gracias a mi querida fuente desde BCN, Carlos M-Lage.

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Publicado por en 14 noviembre, 2012 en Un poco de historia

 

Empastes milenarios


Un grupo de científicos de la Western Ontario University, encabezados por el Dr Andrew Wade, se sorprendieron cuando al realizar una tomografía a una momia de 2100 años de antigüedad, se encontraron con la existencia de múltiples problemas dentales. Hasta aquí nada sorprendente, teniendo en cuenta los extensos problemas dentales de la actualidad en la que contamos con miles de productos de higiene, y muchísimos (demasiados) profesionales de la salud bucodental, es lógico pensar que hace dos mil años, los problemas de este tipo fuesen también algo cotidiano. La sorpresa que el equipo del Dr Wade encontró, fue la existencia de tratamientos dentales que trataron, al menos, de paliar los daños producidos por las extensas caries.El paciente en cuestión, ese señor con vendas, presentaba sinusitis de origen infeccioso y múltiples y extensas caries, que fueron rellenadas con paño de lino.

“…Se usó de una pieza de paño lino, que podía haber sido sumergida primero en un medicamento tal como jugo de higo o aceite de cedro, que fue introducida en la cavidad más grande y más dolorosa, situada en el lado izquierdo de la mandíbula (es una errata del trabajo,las cavidades más problemáticas como muestran las imágenes se encuentran en maxilar izquierdo, lo que justifica la sinusitis) entre el primer y segundo molar. Esto actuaría como una barrera para evitar que partículas de comida entraran en la cavidad, con algún tipo de medicamento en el paño para ayudar a aliviar el dolor, según determinaron los investigadores del estudio…”

Al parecer el sujeto pertenecía a una clase social alta y su edad se estima entre 20 y 30 años. Los graves problemas infecciosos debieron de acarrearle verdaderos problemas de dolor y fueron, muy probablemente, los causantes de un trastorno general en su estado de salud, lo que le provocó la muerte. Este es uno de los primeros y casi únicos ejemplos de tratamientos dentales en el antiguo Egipto. Lo que está claro es que existían dentistas en aquellos tiempos, que con técnicas probablemente poco efectivas, trataban de subsanar este tipo de enfermedades.
Sin duda la existencia de trepanaciones, y otros complejos tratamientos médicos realizados en la antigüedad, muestran lo avanzados que eran para la época en la que se encontraban. Otros grandes ejemplos se los debemos a grandes científicos árabes, como Averroes,  quienes  en una época de oscurantismo medieval, donde la gente moría en la calle de inanición o peste, o donde las personas con anomalías no conocidas, eran quemadas en la hoguera por ser consideradas brujas o enjendros descendientes del demonio, la medicina en oriente se encontraba en un estado de avance, a años luz de nuestros queridos antepasados europeos.

Una noticia más que interesante, que refleja lo humano que es la necesidad de buscar alivio a nuestros males, y la existencia de un oficio que por necesario, es lógico que existiese desde los más pretéritos comienzos de las civilizaciones.

 

Gracias a Carlos M-L, por avisarme de la noticia.

 

RMS Titanic: 100 años después de la tragedia.


Mañana 14 de Abril, se conmemoran los 100 años transcurridos desde el hundimiento del navío más famoso de la historia. Poco se puede escribir que no se haya escrito ya sobre el Titanic, pero se me haría raro no escribir al menos una pequeña reseña sobre un tema que como a tantos, me apasiona.  En 1912, partía desde Southampton, la joya de la compañía naviera White Star Line.Su destino era Nueva York. Por entonces, dada la imposibilidad de viajar a las américas de otro modo, ya que la navegación aérea trasatlántica estaba por desarrollarse, todo el que, por el motivo que fuese, deseara partir hacia el nuevo mundo, no tenía más remedio que obtener un pasaje en barco. El Titanic fue pionero en sustituir los pesados mástiles e interminables velas de cubierta, para moverse, gracias a sus potentes calderas y al impagable trabajo de los maquinistas, que trabajaban en condiciones infernales para mantener el barco en rumbo y en su deslubrante esplendor de luces y lujosos detalles. Por aquellos tiempos eran dos las grandes navieras que competían para mostrar sus grandes logros en una época de grandes avances científicos y técnicos, que posiblemente sirvió para creernos capaces de todo, desafiando de forma imprudente incluso a nuestra madre naturaleza. La Cunard había construido un fantástico navío, llamado Lusitania, que había superado de largo todos los records de velocidad en cubrir la ruta  trasatlántica. No se trataba solo de un barco rápido sino que también estaba dotado de preciosos acabados y con lujos similares a los mejores hoteles de la época. Los directivos de la White Star Line, con su presidente Bruce Ismay al frente, se reunieron entonces en Londres, con el fin de acometer el ambicioso plan de construir una flota de tres barcos, que fueran los mejores jamás construidos: Olympic, Gigantic (luego se llamó Britanic) y la niña mimada, el Titanic.

 Consiguieron la financiación del proyecto, merced al mecenazgo del multimillonario norteamericano JP Morgan, por entonces empeñado en controlar las compañias que operaban la ruta trasatlántica. Se decidió que el objetivo no era ser más veloces que el Lusitania, sino ofrecer el trayecto más lleno de lujos jamás visto. No en vano, el Titanic fue el primer barco, que presentaba una piscina en su cubierta, y ascensores de acceso entre las plantas, además de bibliotecas, barberías, sala de fumadores, todo ello decorado con las mejores maderas, con óleos originales, grandes lámparas y la conocida gran escalinata central de primera clase. Dado el creciente fenómeno migratorio, los grandes buques comenzaron a crear diversos tipos de pasajes para facilitar el acceso a clientes menos acaudalados, por lo que se crearon camarotes de primera, segunda y tercera clase.

Alrededor de 3000 obreros de la Harland and Wolff, comenzaron la titánica labor de construcción en sus astilleros, en la primavera de 1909. Tan solo dos años después la construcción estaba acabada.  Se necesitó un carro tirado por 20 caballos, tan solo para transportar el ancla que pesó 15 toneladas.

Un día 14 de Abril de hace 100 años, el Titanic, llevaba cinco días de trayecto, cuando el Baltic, otro barco de la compañía les advirtió de la presencia de placas de hielo en su ruta. El exceso de soberbia, hizo que Ismay decidiese no aminorar la marcha para tratar de cubrir el trayecto en un tiempo ejemplar y  poder sacar pecho, con la prepotente creencia de que su joya naval era insumergible. A las 23:00 se divisó desde el puente de mando la gran masa de hielo,que  a la postre hundiría el barco. La cercanía del iceberg dejó poco margen de maniobra a un barco, que por su envergadura tenía muy reducida su capacidad de maniobra. Trataron de virar la nave y consiguieron evitar el impacto frontal, pero el Titanic colisionó en su lateral, creando un desgarro en el casco de más de 60 metros. El resto es historia. A las 2:20 del 15 de Abril, el RMS Titanic se hundió para siempre en las gélidas aguas del Atlántico Norte. 

La catástrofe tuvo repercusión en todo el mundo, supuso el mayor eljemplo de la soberbia reinante y sin duda, fue el hecho histórico que puso fin a una época de bonanza y que siguió de la mano con el primer gran conflicto bélico de la historia. Una de las teorías de la conspiración, de hecho, afirmaba que el Titanic transportaba un gran cargamento de oro que los británicos enviaban al gobierno estadounidense para comprar armas, en previsión del conflicto que se avecinaba. Según esta teoría, la causa del hundimiento fue un sabotaje  de los alemanes y no el choque con el famoso iceberg. La teoría más aceptada sin embargo, sigue siendo que el choque afectó más de lo que se esperaba la estructura del barco, en parte debido a que los más de tres millones de remaches que unían las planchas de acero, no eran de buena calidad. La diferencia de clases quedó retratada en las víctimas del hundimiento, casi el 75% de los pasajeros de tercera clase perecieron, frente al 38% de los de primera. Lo cierto es, que un barco preparado para albergar más de tres mil tripulantes, solo tenía botes para unos mil. Un ejemplo más, de la imprudencia de los ejecutivos de la compañía.

En 1985, el Knorr, de la marina estadounidense, envió al sumergible Argos a las profundidades del Atlántico y encontraron los restos hundidos del Titanic. Esta primera expedición, sirvió para corroborar la teoría de que el barco se había partido en dos durante su hundimiento, ya que encontraron  la proa y la popa separadas por más de 600 metros de distancia.

Desde entonces se recuperaron gran cantidad de objetos, muchos de los cuales han sido exhibidos en exposiciones itinerantes, como la que hoy puede verse en el Museo Marítimo de Barcelona, donde además se recrean los camarotes de las diferentes clases.

Cuando para muchos todavía era una historia desconocida un apasionado de los océanos, James Cameron, y su fantástico equipo, realizaron una de las películas más galardonadas de la historia del cine, lo que sirvió para atraer al público, adolescente sobre todo, conocer la catástrofe acontecida, y ya de paso ver al guapo de Di Caprio. Este año, se reestrena la versión 3D de la película, como conmemoración del centenario, lo que sin duda será todo un aconteciemiento. Como curiosidades, que son miles, el personaje interpretado por Di Caprio, Jack Dawson, existió en realidad y fue uno de los tripulantes del Titanic que hoy se encuentran enterrados en Hallifax, lo que desde el estreno del film, ha servido para que muchos visitantes, dejen flores en su tumba de forma continuada. Lo cierto, es que Jack Dawson vivió, pero su historia es menos teatral y más humana, que la que vivió el personaje de ficción. Esta noche la 2 trasmite un reportaje sobre este tema, que sin duda os resultará de interés.

La tragedia del Titanic, no es ni de lejos la mayor tragedia naval acontecida, la palma se la llevan los más de 9000 muertos tras el hundimiento del buque alemán Wilhelm Gustloff, torpedeado por un submarino ruso en 1945, donde la mayor parte de víctimas eran mujeres y niños y tan solo una minoría de militares. Pero la tragedia de la que se conmemoran 100 años, es la más conocida, comentada, sobre la que más se ha escrito y con la que más metros de celuloide se han gastado. Hace tiempo que el RMS Titanic traspasó los límites de la historia, para convertirse en auténtica leyenda.

 
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Publicado por en 13 abril, 2012 en Un poco de historia

 

¿Por qué celebramos San Valentín?



Pues la verdad y a pesar de lo que algunos piensan, la celebración de San Valentín no es una invención del Corte Inglés (que podría ser, pero no lo es…ooooohh!). Una vez destruida la principal excusa para quienes tratan de evitar celebrarlo (cosa por otro lado totalmente legítima), podemos hablar de la existencia de una tradición europea fundamentada por la historia (¿leyenda?). Es cierto, que en el marco capitalista en el que vivimos, solemos asociar este tipo de días señalados, con la necesidad de ir a los comercios y comprar un regalo, algo por otro lado totalmente lógico viendo de donde venimos, pero para quienes les gusta ahondar en el porqué de las cosas, os contaré una pequeña historia  que da base al acontecimiento que hoy celebramos (o no).

Cuentan que durante el reinado del efímero emperador romano Claudio II Gótico,  éste a semejanza de lo sucedido con otras tropas de élite de la antigüedad, decidió establecer un decreto, según el cual los soldados jóvenes, debían de evitar las relaciones amorosas, por lo que les prohibió el matrimonio. El emperador pretendía  mantener el espíritu combativo y no desviar la atención de los soldados a otros menesteres más lucrativos para ellos, pero menos importantes para el Imperio.  Por aquel entonces las incursiones bárbaras comenzaban a ser frecuentes y se necesitaba de un ejército de élite bien preparado para defender sus fronteras.Sucedió entonces, lo que sucede en estos casos (¿se puede prohibir al sol que salga cada amanecer?, ¿se puede prohibir a un niño querer jugar?), ¿sería en defininitiva posible impedir a los jóvenes guerreros que amasen a sus parejas?. Obviamente no, y sucedió lo que era lógico en estos casos; quienes eran incapaces de evitar dejar fluir sus sentimientos, lo hacían en la más absoluta clandestinidad. Cuentan que un obispo cristiano de gran corazón,  y de nombre Valentín, decidió ayudar a los amantes secretos y no tuvo reparos en celebrar sus bodas. Cuando Claudio se enteró de lo sucedido, mandó apresar al temerario obispo y lo condeno a ser decapitado. La sentencia tuvo lugar un 14 de Febrero del año 269. Desde entonces, la tradición europea, rinde  homenaje a la  valentía de quién sacrificó su vida para poder hacer más feliz la de otros.

Pues ya sabeis una de las historias del día de hoy, ya que cada uno lo celebre de la manera que le parezca. Aunque, sin dejarse llevar por los tintes mercantiles y capitalistas, se puede aprovechar la excusa para dar un poquito de cariño a nuestros seres queridos, que el cariño nunca sobra.

 
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Publicado por en 14 febrero, 2012 en Un poco de historia

 

La Cruzada de los Niños: los nuevos Santos Inocentes


 

 

En muchas ocasiones, cuando hablamos de narraciones históricas,  nos encontramos con una amalgama de sucesos donde es casi imposible separar lo que es ciertamente histórico de lo que es tan solo leyenda. El filtro de los años hace que los hechos aun siendo veraces,  se carguen de tintes subjetivos que en la mayoría de  ocasiones son imposibles de evitar. La cruzada de los niños es un ejemplo más.

Según los cronistas, durante el verano del año 1212, en plena Edad Media, dos muchachos de diferentes regiones, totalmente ajenos el uno de la existencia del otro, fueron sorprendidos por la aparición de Jesús, que les encomendó la  misión de emprender una cruzada para  liberar Tierra Santa.  Debían conseguir atraer la mayor cantidad de fieles  posibles para,  sin más armas  que la verdadera fe,  recuperar los Santos Lugares. Uno, de nombre Nicolás, un pastor de Alemania, el otro  Esteban  de Cloyes en Francia, ambos confiados  en emular a los grandes patriarcas.  El poder de encantamiento de ambos líderes fue tal, que los niños se unían a su paso como si fuesen un cortejo de  ratoncillos siguiendo la melodía del  flautista de Hamelin.  Dicen que se juntaron miles, no se sabe  cuantos, lo que esta claro es que fueron muchos.  Las necesidades de la época eran tantas, la hambruna, la falta de medios sanitarios y de higiene, y  la pobreza era tan grande, que se entiende que las personas,  almas errantes, se aferrasen a cualquier estímulo que pudiese suponer un cambio en su pobre destino.

 La movilización de masas fue un fenómeno característico de esa época, como ya sucediese con Pedro el Ermitaño que a finales del siglo XI atrajo a miles de desamparados (los verdaderos guerreros eran  minoría), con el fin de recuperar Jerusalén de manos de los “infieles”, en la llamada cruzada popular. Ésta fue el preámbulo de la primera gran cruzada que  comandada por Godofredo de Bouillon, acabó con la toma de la Ciudad Santa.  La desconfianza podría adueñarse de  hombres curtidos, acostumbrados a los golpes de una vida dura, pero no de los niños deseosos de creer en algo distinto, una meta superior, algo capaz de dar sentido a sus vidas haciéndoles olvidar el triste contexto en el que vivían. Cuenta la historia, que un monje capuchino que había vivido en Tierra Santa, perdió la fe en los cruzados, de modo que al volver a Europa, consideró que los nuevos cruzados debían de ser almas puras, de  fe intacta. De esta forma exhortó a los más jóvenes a seguir la Santa Cruz hasta el mar, donde llegado el momento éste se abriría dejándoles cruzar. Su alimento sería el maná caído de los cielos. De este modo, Esteban se presentó en la corte del rey de Francia  mostrándole una carta supuestamente escrita por el propio Jesucristo.

Así fue como Esteban reveló su misión y comenzó a movilizar a los niños que se separaban de sus familiares sin oposición alguna, ya que todos parecían haber caído en el encanto de su predicación. A su paso por los pueblos se unían más y más niños a la comitiva, marchaban cantando, en verdaderos desfiles de los devotos caballeros de Cristo. Cuando algunos padres fueron conscientes del peligro de la empresa y quisieron recuperar a sus hijos, el resto de la gente se lo impidió,  alegando la santidad del viaje.  Se dirigían  hacia la costa marsellesa. A su paso por la región de Provenza ya eran miles de niños a los que habría que sumar otros tantos, que se habían unido a la masa y entre los que se encontraban principalmente chusma, ladrones, y  prostitutas, que aprovecharon  el momento para conseguir comida, o donaciones de los coaccionados lugareños de turno.  Como sucedía con la movilización de cualquier ejército, el paso de cada vez mayor cantidad de adeptos supuso un verdadero tornado que arrasó con todo a su paso. Eran demasiadas bocas que alimentar. Cuando los más débiles cayeron  presa del agotamiento y las enfermedades, fueron abandonados a su suerte. Tampoco existía un contingente de médicos preparados para atender a los enfermos, así que lo  más sencillo era simplemente encomendarlos  a la divina providencia. Los más sabios de la época desaconsejaron la empresa, conscientes de la cantidad de peligros y las pocas probabilidades de éxito, pero el acentuado fervor popular hizo que hasta el mismo Papa Inocencio III,  la aclamase. Al llegar a Marsella, la comitiva quedó a la espera del milagro de las aguas, momento que aprovecharon unos mercaderes para convencer al obispo de que se harían cargo de los niños, llenando siete barcos hasta Egipto. De los siete barcos, dos sufrieron una fuerte tormenta y naufragaron cerca de Cerdeña, donde posteriormente y a instancias de Gregorio IX se construyó una iglesia en memoria de los que fueron llamados: los nuevos Santos Inocentes. La mayor parte de los niños que quedaron sin embarcar fueron vendidos como esclavos y los que llegaron a Alejandría probablemente sufrieron la misma suerte.

Casi al mismo tiempo en Alemania cerca de Colonia, Nicolás partió con el fin de cruzar los Alpes, llegar al mar en Génova  y dirigirse a Tierra Santa, en una expedición muy similar a la de Esteban. A Génova llegaron solo algunos miles  y allí se encontraron con el rechazo de las autoridades que por recelo les hicieron dispersarse.  Entonces se dirigieron a Brindisi con la esperanza de que, como en el Éxodo, el mar les abriera paso. Pero el milagro nunca se produjo y el obispo de Brindisi instó al mermado grupo a que regresasen a sus casas. El problema es que disperso el grupo, la mayoría no sabían como. Algunos trataron de retroceder cruzando el paso de los Alpes que ya se presentaba cubierto de  nieve, por lo que la mayoría, murieron de hambre o frío. ¿Dónde empieza  la leyenda y donde termina la historia? , es difícil de saber. La primera vez que leí algo al respecto fue por un regalo de mis padres una novela de Thea Beckman llamada Cruzada en Jeans”, donde un chico de la época actual viajaba en el tiempo para sumarse a una de estas expediciones, conocer el mundo medieval y por su puesto revalorizar sobremanera su cama y sus comodidades del siglo XX.

Esta es una historia más, romántica y a la vez triste pero que nos hace ver el espíritu que es capaz de  llegar a tener un niño para superar todas las adversidades cuando encuentran un porqué luchar. Hoy día de los Inocentes, sirve para recordar el sacrificio que realizaron un nutrido grupo de soñadores. Sin duda, una lección de fe, esperanza, valor y coraje que en este caso no tuvo un merecido premio, pero que nos permite ver en profundidad una capacidad de sacrificio y lucha que en muchas ocasiones no vemos en los adultos. Un cuento más, o una leyenda que dicen que inspiró la fábula del Flautista de Hamelin (originalmenteDer Rattenfänger von Hameln”), recogida posteriormente por los famosos hermanos Grimm. 

La Navidad es la época de los niños, de los que son y de los que se sienten como tal, así deberíamos disfrutar de estos días con ese espíritu y esa alegría que solo ellos son capaces de brindarnos y lo que es más importante, sin ningún tipo de artificio. Desde aquí este pequeño homenaje, a nuestros pequeños, que sigan educándonos por muchos años…

 
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Publicado por en 28 diciembre, 2011 en Un poco de historia

 

Jacques de Molay y el Juicio al Temple.


Quienes mejor me conocen, bien saben que éste es uno de mis temas más apasionados. Todo lo que rodea a la Orden del Temple, tanto desde su origen hasta su caída, está envuelto en un halo de misticismo y leyenda, lo que lo convierte en un tema realmente apasionante. Sobre la Orden del Temple, quien más y quien menos habrá escuchado alguna historia. Casi todos han leído el bestseller de Dan Brown,” El código Da Vinci”, que ya basa el increíble crecimiento en poder de la Orden en el conocimiento del secreto del Linaje Real (Santo Grial). Lo cierto es que desprender ese telo de misterio es verdaderamente complicado.

Mi intención no es extenderme sobre el tema, ya que existe tanto de que hablar que sería fácil escribir un blog solamente dedicado al Temple, así que para saciar mis ganas de hablar del tema y tratar de despertaros la curiosidad, me centraré en uno de los personajes mas importantes en la historia de la Orden: Jacques de Molay.

La Orden del Temple surge en Tierra Santa en el año 1119, inicialmente con la misión de defender a los peregrinos que viajaban a los Santos Lugares, de los ataques de los numerosos malhechores que asaltaban los caminos.

Inicialmente, eran un grupo reducido de caballeros franceses,  a los que se asignó para su alojamiento el lugar hoy ocupado por la cúpula de la Roca, imagen reconocible de Jerusalén, y mezquita construida sobre los cimientos del Templo de Salomón, varias veces caído en desgracia y destruido, sobre todo durante  el saqueo del emperador romano Tito. Este fue el punto de partida de la Orden y desde entonces, ya comienzan las leyendas. Para muchos el meteórico ascenso en poder de los templarios se debió al encuentro de algún tipo de tesoro en los túneles del Templo, que estos primeros caballeros utilizaron como caballerizas. Desde aquí teorías de todo tipo, desde que encontraron la mesa de Salomón (mítico objeto de poder), el Santo Grial, en cualquiera de sus formas, o cualquier otro objeto o tesoro que les ayudó a crecer de forma extraordinaria hasta ocupar el liderazgo militar y económico de aquella controvertida sociedad feudal. Lo cierto y demostrable es que se ganaron el afecto de la élite reinante y fueron bendecidos por San Bernardo de Claraval quien redactó según las normas del Císter,  la Regla de la Orden, según  la cual, quienes pretendían entrar en el temple, prometían los votos de pobreza, castidad y obediencia adquiriendo la condición de verdaderos monjes, los pobres caballeros de Cristo, conocidos como los monjes guerreros. Poco a poco fueron adquiriendo posesiones, debido a donaciones o a concesiones por méritos de guerra que varios monarcas otorgaron como premio a la ayuda en la batalla. Sobre esto hay varios ejemplos en España, como las concesiones del castillo de la Zuda  por parte de Ramón Berenguer IV, tras arrebatar Tortosa a los musulmanes, el castillo de Miravet, concedido por Jaime I (uno de los últimos bastiones templarios a la orilla del Ebro)…etc.

La orden del Temple debido a su creciente poder y  a la Independencia que les concedió la bula papal en el Concilio de Troyes, se convirtió en prestamista de nobles y reyes, creando un sistema de pagarés para facilitar el viaje a Tierra Santa desprovistos de dinero real, lo que les convirtió en la primera banca de la historia.

Los privilegios que obtuvieron y el poder que atesoraron, levantó el recelo de algunos poderosos personajes, quienes comenzaron a confabular para acabar  con los templarios. Aquí aparece el “querido” rey francés Felipe el Hermoso, marido de nuestra famosa Juana la Loca.

Jacques Bernard de Molay, nació en Vitrey en torno al año 1243. A sus veinte y pocos años se unió a la orden del Temple en Francia, ya muy extendida en toda Europa, y  llego a convertirse en, el que a la postre sería, último Gran Maestre (número 23) del Temple. Al tratarse de una orden militar existían diferentes rangos desde caballeros seglares, magos, sacerdotes, hasta mariscales, senescales y el de mayor rango el Gran Maestre. Así  que De Molay, era la figura mas visible de la orden en ese momento. Como guerrero realizó varias campañas contra los musulmanes llegando a conseguir algunas célebres victorias, pero  para su desgracia, le tocó vivir el peor episodio en la historia de la Orden.

Los recelos que se crearon en Felipe IV habían comenzado a tomar forma de confabulación contra la Orden y poco después de la expulsión de los judíos de Francia en 1306, el monarca ya  había preparado a sus jefes militares para emprender una redada en toda regla y arrestar a los templarios de Francia.  El viernes 13 de Octubre (desde entonces día de mal fario) de 1307 los enviados del rey  francés irrumpieron sin ningún tipo de cortesía en las encomiendas de la Orden arrestando a los caballeros templarios. En España reinaba Jaime II, quien pronto fue informado de las detenciones y que posteriormente tomaría buen ejemplo persiguiendo a los templarios españoles. Muchos de los caballeros fueron sometidos a tortura para que confesaran acusaciones de herejía, sodomía, adoración de falsos ídolos (Baphomet) y otros cargos igualmente disparatados e infundados.

Jacques de Molay fue uno de los más acosados e inicialmente tras los poco cariñosos métodos de sus carcelarios,  llegó a confesar en París a mediados de Octubre. La postura papal inicial fue de indignación y el entonces pontífice Clemente V, reflejó sus quejas en una carta dirigida a Felipe IV, para en 1308 llegar incluso a suspender a los inquisidores que habían llevado a cabo el proceso.El principal inquisidor,  Guillermo de Nogaret, llegó incluso a ser excomulgado. De Molay, entonces ya ante los enviados del Papa revocó su confesión. Pero lo cierto es que las posteriores y encaminadas investigaciones y las presiones de Felipe sobre Clemente hicieron que poco a poco este,  fuera doblegando su voluntad y encaminando sus pretensiones. Para Agosto de 1308 se sucedieron nuevos interrogatorios en la fortaleza de Chinon  (valle del Loira) donde por entonces se encontraba preso De Molay, hasta que ya en Agosto del siguiente año una Comisión Pontificia comenzó un nuevo interrogatorio.  A pesar de que existió una comisión de defensa de la Orden  dirigida por Pedro de Bolonia y Renaud de Provins, lo cierto es que en lo que duró el proceso al Gran Maestre y los altos cargos del Temple, se fueron ejecutando varias penas capitales, como la quema de 54 hermanos cerca de París en Mayo de 1310.

Pero  la suerte del Temple ya estaba echada. La inquebrantable voluntad del poderoso rey francés, la oscura figura del Inquisidor y hombre de confianza del rey, Guillermo de Nogaret y el apoyo de la Santa Sede, para acabar con la Orden llevaba inexorablemente a un único desenlace. Jacques de Molay fue hallado culpable de los increíbles cargos que se le imputaban y condenado a muerte en la hoguera.

 El 18 de Marzo de 1314 frente al más conocido de los templos cristianos de Francia, Notre Dame de Paris, se prendió la pira que acabó con la vida del último Gran Maestre, Jacques de Molay junto a su hermano en la Orden Geoffroi de Charney. Dicen que en ese mismo instante De Molay pronunció las siguientes palabras a modo de maldición:

 “Dios sabe quién se equivoca y ha pecado y la desgracia se abatirá pronto sobre aquellos que nos han condenado sin razón. Dios vengará nuestra muerte. Señor, sabed que, en verdad, todos aquellos que nos son contrarios, por nosotros van a sufrir.” “Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!..

 Y como si de una predicción se tratase, antes de pasar un año murieron Clemente V, el Papa que miró a otro lado, el infame Felipe IV y el malévolo inquisidor Nogaret. Y es aquí donde desaparece por completo ese fino hilo donde se termina la historia y comienza la leyenda.

 
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Publicado por en 27 agosto, 2011 en Un poco de historia

 

World Trade Center y Bin Laden


Supongo que cada uno tendrá en su mente lo que estaba haciendo aquel infame 11 de Septiembre que quedó grabado en la memoria colectiva y escrito como uno de los más terribles capítulos de nuestra historia reciente. Fue la primera gran tragedia o el mayor de los crímenes visto casi en riguroso directo. Era Septiembre, en Murcia todavía hacía calor y en esos momentos me encontraba pagando el no haber sido lo suficientemente aplicado cuando tocaba. Estaba en casa de una amiga preparando exámenes, como no podía ser de otra forma en esas fechas, a todavía algunos años de terminar mis estudios de odontología. La noticia nos dejó estupefactos, inicialmente veíamos la tele con incredulidad, pensando que lo más probable es que se tratase de un montaje de alguna productora de cine que quería publicitar alguna superproducción de Hollywood, tal como hicieron con “Independence Day” en su día, vendiendo en las noticias una invasión extraterrestre. Pero la cara del presentador de televisión pronto disipó cualquier duda. Aquel día se abrió una herida que llego a cada rincón de cada casa y al corazón de cada familia. El terrorismo consiguió poner de rodillas a la nación más poderosa hiriendo lo más profundo de su corazón y llenando los ojos de miles de personas de lágrimas de dolor e impotencia. Desde entonces apareció una sensación de incertidumbre y vulnerabilidad que hasta entonces no habíamos tenido, salvo tras algún atentado de ETA. Los peores temores, por desgracia, luego se encarnaron en nuestras propias familias tras el 11- M y posteriormente en los atentados  del metro de Londres.

Como sabéis hace bien poco que estuve en New York (corazón de USA y su ciudad más emblemática) y como no, visitamos “Ground Zero“. Lo cierto es que fueron unos días inolvidables en NY, pero hasta en esos momentos de alegría, el día que  llegamos a la zona cero, ahora en construcción de lo que serán unas nuevas torres, los recuerdos de aquellos días casi 10 años después, hicieron que cambiásemos la cara, convirtiendo aquellos momentos en momentos más solemnes y sentidos. Al apenas acercarnos  a la iglesia de St Paul, vecina de los atentados (en su momento se cubrió de cenizas) y hoy testigo de lo que fueron aquellos días, me ofrecieron venderme un par de libros-guía de las torres ylos días posteriores a  aquella tragedia. Obviamente no pude resistirme y los compré (como a mitad de precio de lo que valían en las tiendas). Dentro de St Paul: fotos, insignias de los diferentes cuerpos de seguridad y un espeluznante mosaico de peluches como recuerdo a la cantidad de vidas inocentes perdidas. Casi de forma desapercibida, se podía ver también  la silla donde George Washington  se sentó en la” inauguración” de 1789 tras los incendios del 1776.

Aquel día, el 11- S de 2001, fallecieron más de 2900 personas, con más de 6000 heridos y más de una veintena de desaparecidos. Aquel día Osama Bin Laden se convirtió en el terrorista más odiado y buscado del planeta.

El  10 de Marzo de 1957 nació en  Riad (Arabia Saudí), siendo el hijo número 17 de una familia pudiente de más de 50 descendientes. Osama estudió dirección de empresas y pronto demostró su ideología antisemita y promusulmana. Defensor de la yihad y convencido de la necesidad de instaurar la ley sharia en los paises musulmanes para su prosperidad, lo cierto es que fue entrenado por la CIA y combatió apoyado por los propios estadounidenses en las revueltas de los afganos para echar de Afganistán a los soviéticos que la habían invadido en 1979.

Posteriormente formaría la tan temida y odiada Al-Qaeda, a finales de los 80, gracias al apoyo de ex-combatientes con los que luchó en Afganistán. Pronto comenzaron los ataques contra civiles y contra intereses norteamericanos ante los que mostró un especial desprecio. El apoyo y la llamada a la yihad le sirvió para justificar la muerte de civiles e inocentes en atentados tanto en USA, como en Egipto, Kenia o Tanzania con cientos de muertos. Pero su peor atentado, aquel que lo inscribió por siempre en la historia, fue sin duda el del 11-S.

Hoy todos los telediarios se han hecho eco de la noticia de su muerte. Un 2 de Mayo, día del trabajador y ya entrada la primavera, tras unos días sin parar de Semana Santa y  Fiestas de Primavera, cuando ya casi se nos había olvidado su existencia. Pero el volver a ver las imagenes de la tragedia, y recordar nuestros muertos de Madrid, y ver a los americanos celebrando por las calles (sobre todo en la zona cero), la muerte de Osama, ha vuelto a recordarme que existía una herida muy profunda y poco cicatrizada en el corazón de los estadounidenses (principalmente pero no en exclusividad). Hoy veía el telediario con la espectación que supone volver a vivir en directo un momento histórico, no tengo duda de que las palabras de Obama (con b) serán recordadas mucho después de que él deje el cargo: “justice has been done”  (se ha hecho justicia). Sin duda.

Pero hoy queda una segunda reflexión, la que nos deja con  un poco de intranquilidad, el saber que semejante grupo de fanáticos querrá de algún modo vengar al que seguramente desde hoy consideren como un mártir, un elegido por Alá (con esa intención se han desecho del cadaver, para que no exista un lugar al que peregrinar o un cuerpo al que venerar) y es ahora cuando me acuerdo de los periodistas secuestrados y sus familias y queda la duda de cual será la siguiente atrocidad, que por desgracia llegará.

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Publicado por en 2 mayo, 2011 en Un poco de historia

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

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