RSS

Archivo de la categoría: Preguntas frecuentes sobre odontologia

Retiran el cepillo Elmex de 3 a 6 años.


Hola a todos, aprovecho el blog para hacerme eco de la noticia publicada por El Mundo y que me ha llegado por medio del Colegio de Odontólogos. Al parecer este cepillo en concreto, tiene una pequeña anilla de goma que puede desprenderse, por lo que la compañía ha decidido retirarlos del mercado para evitar que algún niño pudiese asfixiarse. Es el modelo de 3 a 6 años. Los que tengais niños, sobrinos, amigos con hijos que pudiesen haber comprado este cepillo (que va junto con la pasta dental y no suelto), avisadles, ya que no cuesta nada y estamos previniendo una posible tragedia.

Un saludo a todos.

Anuncios
 

Enjuagues bucales:¿Producen cáncer oral?


Ayer sábado, el prestigioso periódico inglés: “The Guardian”, publicó una noticia que todavía me tiene desconcertado. Según afirma el rotativo: la Asociación Internacional para la Prevención del Cáncer Oral (en inglés OCPI), ha demandado a la multinacional Johnson and Johnson, a la que acusa de haber bloqueado intencionadamente la venta de un kit de prevención, cuyos resultados vinculaban el uso de determinados enjuagues bucales con la aparición de cáncer oral. Entre ellos se encontraba un producto muy extendido tanto en Reino Unido como en US, y también muy conocido en nuestro país: Listerine.

Según explica The Guardian, la misma Johnson and Johnson se hizo con el mencionado kit tras firmar un contrato con Orapharma, para inexplicablemente poco después, desvincularse de la compañía y venderla a una firma privada. Al parecer, todo se basa en un estudio de 2008 aparecido en el Australian Dental Journal, cuyos resultados concluían la existencia de una relación en la aparición de cáncer con el uso de enjuagues con alto contenido en alcohol (caso de Listerine, que lleva entre el 21.6-26.9%). Lo cierto es que sólo en US las ventas anuales de Listerine superan el billón de dolares. Mark Rutenberg fundador del OCPI, argumenta que la reacción de la compañía al estudio australiano fue la creacion de una comisión secreta que creó y lanzó el nuevo Listerine Zero, libre de alcohol, algo que por otro lado no hace sino aumentar las dudas al respecto.

Tras leer una noticia así, cabe tomarse las cosas con cierta precaución pero la verdad es que surgen numerosas dudas. En internet existe el debate desde la aparición del artículo australiano hace ya tres años, pero el hecho de que exista todo un proceso judicial en marcha al respecto, vuelve a poner la noticia en voga. La relación entre el alcohol y el tabaco y sobre todo la sinergia en el consumo de ambos, y la aparición de cáncer está ampliamente demostrado. Que el alcohol contenido en los enjuagues pueda estar relacionado, es algo que no se ha demostrado aún, pero sólo el hecho de que existan indicios, debería ser suficiente para poner en cuarentena todos aquellos productos que pudieran estar relacionados con la sospecha, y más aún teniendo en cuenta que existen muchas y muy numerosas alternativas en el mercado.

Lo cierto es que hasta ahora cuando un paciente me consulta sobre qué enjuague utilizar, siempre he tratado de recomendar enjuagues sin alcohol, pero no por existir esta sospecha (en cuyo caso no hubiese sido sólo una recomendación) sino por los efectos adversos en relación a pérdidas de facultades gustativas y los efectos nocivos del exceso de alcohol en caso de abusar de los enjuagues, cosa por otro lado muy común.

No se trata ahora de comenzar una caza de brujas en contra de una determinada compañía o marca, quedan cosas que demostrar, pero dejemos las batallas legales a quienes correspondan y apliquémonos el cuento como usuarios. Como profesional de la odontología, vería totalmente indecente el anteponer los beneficios económicos de un producto a la salud colectiva. Lanzo varias recomendaciones, que siempre me gusta recalcar entre mis pacientes:

  • Un enjuague bucal es una medicación, se debe usar bajo prescripción facultativa y en las tomas y tiempo prescritos, sin abusar.
  • Nunca será un sustitutivo del cepillado (lo que generalmente lleva al abuso; es más rápido y sencillo que perder el tiempo cepillándose).
  • Y por último, y a tenor de estas últimas noticias, evitar colutorios con alcohol, al menos hasta que tengamos un mayor conocimiento de este tipo de estudios.

Mis agradecimientos a Matthew Bennet por avisarme de la noticia.

 

www.canceroral.es


 Recientemente ha finalizado la Campaña Anual que organiza  el Consejo de Dentistas con el fin de que los pacientes puedan recibir una visita de exploración gratuita para la detección precoz de este tipo de enfermedades, así como de las lesiones que pueden ser precancerosas (es decir, aquellas que sin ser malignas pueden llegar a convertirse en malignas). Para nuestra desgracia el cáncer oral es una patología maligna relativamente común. Como sucede en la mayoría de estas enfermedades, el diagnóstico precoz es la mayor y mejor arma que tenemos para combatirlas. Mi propósito era  haber escrito esto antes para facilitar la información y divulgarla con el fin de hacer las necesarias revisiones, pero estos estan siendo unos meses especialmente liosos por lo que se me fue de la cabeza, asi que lo hago a posteriori. Esta campaña no obstante se viene realizando una vez al año, y de todos modos siempre será recomendable la visita, al menos, una vez al año, a vuestro dentista de confianza, quien deberá explorar cualquier lesión independientemente de que nos encontremos en campaña o no. No es mi intención hablar ahora de forma extensa sobre cáncer oral,sino tan solo dejaros algunas ideas importantes. Como consejo deciros que, se debe acudir a revisión sin dejar pasar el tiempo, cuando tengamos (ADA):

  • Existencia de úlcera que no cura, o que sangra.
  • Cambios de color en los tejidos orales.
  • Tumores, engrosamientos, aparición de bultos o zonas de aspereza en boca.
  • Dolor, sensibilidad, o pérdidas de sensibilidad (entumecimiento o adormecimiento) de determinadas áreas de la boca.
  • Cambios en los contactos de sus dientes en la boca.
  • Dificultad al masticar, tragar, hablar o mover la mandíbula o la lengua.

Os aconsejo además que visiteis la web www.canceroral.es que ha realizado el Consejo para mejorar la comunicación con el paciente, asesosar y tratar de solucionar dudas al respecto de esta patología. De especial interés es ver el video de autoexploración que considero puede ser de gran ayuda.

 

Tabaco y salud bucal (I).


Volver a hablar de las repercusiones que el tabaco tiene en la salud de los consumidores y de los que estan a su alrededor, es sin duda un ejercicio de difícil ejecución, por varios motivos. El primero de todos, porque se trata de un tema que hemos hablado y que todos conocemos a la perfección, así que no vamos a decir que el tabaco es malo para la salud, creo que eso ya es una obviedad. Por otro lado los argumentos de los fumadores para perpetuar el hábito hace que la posible contestación se convierta en un diálogo de besugos. Célebres frases como: “es el único vicio que tengo”, “de algo hay que morir”, o algunas todavía peores que son las que directamente niegan que el problema sea tal, cómo: “no es para tanto”, “eso es mentira”, y “a mi no me sienta mal”.

Mi intención es intentar que conozcais la realidad respecto a este hábito, enfocándolo sobre todo a las repercusiones que conlleva en la aparición de problemas en la cavidad oral.

Epidemiología.

La OMS (Organización Mundial para la Salud), estimó que el tabaco causó  10 millones de muertes  en el siglo XX. Se estima que anualmente se producen más de 5 millones de muertes a causa del tabaquismo, siendo éste la primera causa de muerte evitable en todo el mundo. Se calcula  además que se llegan a producir más de 3000 muertes anuales por inhalación de humo de  los  que denominamos fumadores pasivos. El tabaco puede ser una causa indirecta, complicando otras enfermedades que pueden verse agravadas,  lo que  produce  un empeoramiento de la salud en general y no solo de los pulmones y el sistema respiratorio.

El consumo de tabaco en España ha descendido en los últimos 20 años situándose en la actualidad en menos del 30% de la población adulta.

El  tabaquismo es un problema de salud pública que  se caracteriza  por presentar una alta toxicidad y una alta adicción. La principal causa de su efecto adictivo  se debe a la nicotina, que es su  principal componente psicoactivo  y responsable del efecto de dependencia.

El aumento de la mortalidad está relacionado con el número de cigarrillos, los años de consumo y la profundidad de la inhalación. Un fumador tiene de media 10 años menos de esperanza de vida que un no fumador. Uno de cada dos fumadores morirá prematuramente a causa de enfermedades causadas por el tabaco.El tabaquismo además, disminuye la calidad de vida. Son datos que sin duda asustan, si yo fuese fumador, sólo con estos datos ya no tendría más ganas de fumar. Pero existen datos esperanzadores: a la disminución progresiva del número de fumadores que hemos comentado antes, añadir un dato para los futuros ex-fumadores:  10 años después del cese, la esperanza de vida, vuelve a igualarse con la de un no-fumador.

Efectos en la salud bucal.

La implicación del tabaco en la salud bucal, es evidente, si partimos desde el punto en que el tabaco (cigarrillos, pipa, tabaco de mascar), va a entrar en contacto desde el inicio con la boca, que es la principal vía de administración.

El tabaco produce alteraciones estéticas y funcionales en la cavidad oral. Las encías sufren este hábito,con mayores alteraciones y un  agravamiento de los procesos periodontales, que son más agresivos y difíciles de tratar. El fumador sufre con más frecuencia enfermedades de las encías agresivas y menos frecuentes como son las enfermedades necrotizantes. Se producen además recesiones de encías (la encía está más baja), en las zonas donde se apoya generalmente el cigarro o la boquilla de la pipa. Se producen alteraciones que además pueden enmascarar este tipo de enfermedades (por ejemplo una gingivitis que no sangra, causada por la vasoconstricción que produce la nicotina), por lo que el diagnóstico o la alerta del que las sufre es menor y por tanto al momento del diagnóstico, el pronóstico es peor. Las lesiones curan peor tras el tratamiento profesional y aparecen más cantidad de reincidencias, lo que lleva a una progresión de la enfermedad y por tanto a un peor desenlace.

Los pacientes que sufren de enfermedad periodontal grave, generalmente son los que más piezas dentales pierden y por tanto los que más frecuentemente necesitan de tratamientos con implantes y regenerativos. Pero a su vez el continuado hábito tabáquico, empeora el éxito de estos tratamientos (hasta 3-4 veces), por lo que entramos en un círculo vicioso, donde tenemos mayor demanda de implantes y peor pronóstico.

Por contra se han reportado mejoras en las terapias con implantes incluso cuando el paciente ha abandonado el tabaco una semana antes de la intervención y mantenido la abstinencia 8 semanas después.

Los fumadores presentan hasta 4 veces más riesgo de padecer cáncer oral. Si además añadimos el consumo de alcohol, se produce una sinergia que llega a triplicar el riesgo de aparición de cáncer, ya que aumenta la permeabilidad de las mucosas facilitando la entrada de toxinas. Tras 5-10 años de dejar el tabaco desaparece el mayor riesgo de desarrollar cáncer bucal en los ex-fumadores.

Se considera que la leucoplasia (lesión blanquecina en las mucosas orales), es la lesión precancerosa (es decir que siendo benigna puede transformarse en maligna y dar cáncer) más frecuente que puede aparecer en boca. Aparece hasta 6 veces más frecuentemente en fumadores, existiendo una relación dosis-respuesta, lo que quiere decir que el abandonar el hábito puede dar lugar a una regresión de las lesiones que pueden incluso desaparecer.

Aparecen además problemas estéticos por coloración de los dientes, arrugas en la cara y halitosis (mal aliento). La capacidad de distinguir olores y sabores está también disminuida y se puede recuperar tras el abandono del hábito. El sabor que más se afecta es el salado (con umbrales hasta 12 veces más altos para distinguir un alimento como salado), lo que puede repercutir en los hábitos alimenticios y en la salud cardiovascular (hipertensión). Las heridas cicatrizan peor y los postoperatorios suelen ser más incómodos y dolorosos. Aparecen más infecciones por hongos (candidiasis) y se ha comenzado a demostrar que también aumentan el riesgo de desarrollo de caries.

 
 
 
 
 
 
 

 

En una siguiente entrega hablaremos de como dejar de fumar, para que todo esto tenga algo positivo y no sea sólo un tema difícil de digerir sin más.

 
 

Enfermedades de las encías (I).


Las enfermedades de las encías son junto a la caries dental, los problemas que afectan a la boca que más pérdida de dientes ocasionan. Hablar de enfermedades de las encías es una forma coloquial de referirse a un conjunto de alteraciones que afectan a los tejidos de sostén de los dientes lo que en última instancia puede suponer el aflojamiento y pérdida de los mismos.

Se trata de cuadros clínicos de caracter infeccioso (esto quiere decir, que  existen microorganismos patógenos involucrados en la aparición o en el desarrollo de estas alteraciones), lo que nos sirve para saber ya desde un comienzo, que el control de los microorganismos implicadas nos sirve de ayuda para la prevención o el control de esta serie de problemas. Podemos hablar de dos grandes grupos: Gingivitis y Periodontitis (algunos pueden conocerla como piorrea).

GINGIVITIS

La gingivitis se produce por acumulación de placa bacteriana  (restos de alimentos…) de forma incontrolada, o lo que es lo mismo cuando descuidamos nuestra higiene oral. Esta placa, inicialmente blanda, se calcifica y de esta forma se estructura inicialmente en el borde entre la encía y el diente (margen gingival) y sobre todo en los espacios entre los dientes. Las zonas de mayor acúmulo de placa se encuentran  tras los incisivos inferiores y a nivel de los primeros molares superiores. Estas “barricadas” de placa sirven como campamento  para que las bacterias realicen sus actividades metabólicas y generen ácidos que a la postre serán los causantes de la destrucción de los tejidos que sujetan a los dientes (periodonto). De esta manera el no parar a tiempo una gingivitis, conllevaría la aparición de lo que denominamos periodontitis.

Volver a recuperar la salud desde un estado de gingivitis es relativamente sencillo, poniendo los medios adecuados, que suelen ser un mayor control de higiene, la eliminación de esa placa estructurada (sarro), por parte de un higienista o un odontólogo y tratar de controlar otras posibles causas que eviten volver a ese estado de inflamación.

Reconocer una gingivitis es sencillo, generalmente existe un cambio de coloración y aspecto de las encías que se muestran enrojecidas e inflamadas y sangran con facilidad. En la mayoría de casos existe sarro asociado que puede verse como un ribete oscuro en el borde de la encía o entre los dientes o notarse con la lengua, sobre todo por detrás de los incisivos inferiores.No existe pérdida de soporte por lo que no hay movilidad dentaria ni recesiones gingivales (la encía aunque inflamada está en su sitio). Si te encuentras con este problema, sobre todo recuerda que es un estado, completamente reversible por lo que recuperar la salud no te supondrá excesivas molestias.

Ahora bien, la libre evolución de la gingivitis puede dar lugar a la aparición de periodontitis, lo que complica bastante el tratamiento y puede hacer más dificultosa la vuelta a un estado de salud.

PERIODONTITIS

Una vez se instaura una periodontitis, el especialista, deberá diagnosticar el tipo y distribución de la misma, para establecer un correcto plan de tratamiento y limitar los daños que pueden llegar a ser irreversibles. En la periodontitis, se produce un daño en las estructuras que sostienen a los dientes, con pérdida de hueso y destrucción de los ligamentos de unión, lo que se traduce en recesión de las encías (estan en una posición más alejada de la corona del diente, por lo que se deja ver la raíz) y aumento anormal de la movilidad. Son enfermedades crónicas y su progresión de no tratarse, podría llegar a producir un aflojamiento progresivo de los dientes hasta su total pérdida. La mayoría de ocasiones los pacientes que sufren estas enfermedades, empiezan a ser conscientes cuando ya están bastante avanzadas y suelen acudir por otros motivos como puede ser la halitosis (mal olor en la boca),  la aparición de abscesos (infección con pus en la encía), o la movilidad y cambios de posición de los dientes.

La aparición de periodontitis  esta relacionada con:  la persistencia de placa y malos o insuficientes hábitos de higiene oral, una determinada flora bacteriana que puede ser oportunista y aprovechar momentos de debilidad del paciente (cuando las defensas del sistema inmunitario están más limitadas),  la persistencia de hábitos que pueden ser nocivos y aquí una vez más y aunque guste poco reconocerlo, debemos volver a hablar del tabaco, que aumenta significativamente la progresión de este tipo de enfermedades y por último, si es cierto que existe una mayor predisposición genética, pero esto no debería de servir de excusa para no atender a los demás motivos y tratar de justificar la progresión incontrolada de este problema.

 
4 comentarios

Publicado por en 19 septiembre, 2010 en Preguntas frecuentes sobre odontologia

 

Bienvenidos


Este es un blog  donde espero poder comentar y discutir sobre diferentes temas del mundo de la odontología, asi como poder servir de ayuda para solucionar dudas e inquietudes referentes a este ámbito profesional. Deseo que establezcamos una relación abierta y amena en la que todos podamos enriquecernos un poco. Os espero, sed bienvenidos.

Juan Francisco Martinez-Lage Azorin

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

Support

WordPress.com Support