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Archivo de la categoría: Odontólogos ilustres.

Odontólogos Ilustres: Ángel Lasala Carreras.


Angel_2003 Quizás para muchos se trate de un personaje desconocido,  para mi lo era hasta hace  bien poco que recibí un mensaje de la Dra  Dayana Hernández , en respuesta a la entrada: “injusticias de la memoria histórica”. Lo cierto es que me ha encantado leerla y me ha facilitado un  motivo para investigar un poquito sobre la vida del dr Lasala, con una historia digna de ser recordada  y cuya vida quedó marcada para siempre tras un giro del destino que le llevó a exiliarse hacia la que fue su casa de adopción y donde desarrollo casi toda su labor  docente y clínica: Venezuela.

El dr Lasala nació en Zaragoza en 1914, se licenció en medicina en Madrid y se especializó en estomatología. Abarcó muchas de las ramas de nuestra profesión, pero destacó a nivel  internacional por sus trabajos en el campo de la Endodoncia. No en vano, es considerado para muchos como uno de los padres de la Endodoncia en Hispanoamérica.

Colaboró como médico del bando republicano durante nuestra infame guerra civil, lo que le sirvió para ser condenado en 1945 por motivos políticos, a treinta años de cárcel.Como muchos sufrió la crueldad de la guerra muy de cerca. En 1936, el día 24 de septiembre, se dirigió a la prisión para visitar a su padre preso, el día de su cumpleaños. Al llegar le notificaron que su padre “había sido liberado”, lo que en realidad quería decir, que le habían dado “el paseillo”. Gracias a sus contactos en la Universidad de Zaragoza, el conserje pudo confirmarle la triste noticia y enseñarle la ubicación de sus restos. Con el final de la II Guerra Mundial, huyó a Francia, donde trabajó en una fábrica de conservas de Perpignan.Durante su huida y para cruzar la frontera tuvo que atravesar nadando un río helado en pleno invierno, llevando una única maleta donde guardaba los libros de odontología que había comprado en París “con sus últimos francos”, como el mismo contaba. En 1946 se embarcó en el puerto de Le Havre en el primer barco que partía hacia América tras la guerra,el Colombie, rumbo a Venezuela. Allí ejerció como médico rural en Guapo (estado de Miranda) y La Quebrada (estado de Trujillo). Amó Venezuela como su nuevo comienzo, como a su patria.
Así contaba su llegada a este país:
“…el 25 de octubre del año 1946 tuve la emoción, la alegría y la esperanza, de pisar por primera vez esta bendita tierra venezolana, venía de Europa triste, que había sufrido una horrible guerra. Quince días antes había salido a bordo del buque “Colombie”, del puerto de Le Havre en el Canal de la Mancha/…/ Entrar a Venezuela significó para mi encontrar apoyo , paz, solidaridad, trabajo, amistad y cariño. /…/

/…/Desde el primer día todo me pareció hermoso y mágico, las puertas se me abrían, aparecían amigos, encontraba trabajo y confiaban en mí. Al principio fui médico-rural , recorrí los cacaotales de Barlovento, aspiré el aire andino de las altas montañas, montando a caballo para visitar alejados enfermos graves, recibí en mis manos al nacer niños hermosos en partos difíciles y aprendí a conocer, comprender y amar a ese pueblo rural maravilloso de Venezuela, mientras llegaban de España, mi esposa y mis dos hijos…”

descargaRevalidó su título de médico estomatólogo en Venezuela y en 1947 fue nombrado catedrático de Clínica y  Cirugía Estomatológica y de Radiología y Fisioterapia en la Facultad de Odontología de la Universidad de los  Andes, en Mérida. En 1948 recibió el doctorado en esta Universidad y obtuvo la nacionalidad venezolana. En  1949 es trasladado a la recién abierta Universidad del Zulia (Maracaibo), en cuya Facultad de Odontología es  nombrado titular de las cátedras de Endodoncia y de Patología y Clínica Estomatológica. Así mismo fue  nombrado director de la Facultad de Odontología (1949-50) y del Instituto de Investigaciones Odontológicas  (1961-62).

En 1973 comenzó a impartir clases del curso de posgrado de Endodoncia del Hospital San Rafael de Barcelona. En 1974 es nombrado profesor extraordinario invitado del curso de Endodoncia de la  Universidad Autónoma de Nuevo León, en Monterrey (México), y posteriormente es designado profesor extraordinario de la Escuela de Estomatología de la Universidad Complutense.

Ha publicado tres ediciones de su obra Endodoncia (texto recomendado en 79 Universidades y de consulta en muchas más) y dos ediciones de la Guía de Endodoncia. Ha colaborado en libros de otros autores y publicado numerosos trabajos científicos en distintas revistas. Es miembro de numerosas Instituciones y Asociaciones internacionales, entre ellas de la Asociación Americana de Endodoncistas de Estados Unidos.

Se jubiló en 1978, como profesor emérito, continuando sus trabajos de investigación, publicaciones y cursos de posgraduados en diversos países. Falleció en septiembre de 2005.Su legado queda para la posteridad. Su hija Aurora continuó su labor como docente y endodoncista, siguiendo el ejemplo de su padre.
Una vida digna de mención, por lo difícil, por tanto sacrificio y por un amor fuera de toda duda hacia nuestra profesión. Ahora me consta también que una persona muy respetada y querida por quienes tuvieron el honor de conocerle.
Desde aquí mi pequeño homenaje, mi sincero agradecimiento a Dayana y mi abrazo sincero a mis compañeros de Venezuela, quienes siguen sufriendo una situación difícil.

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Publicado por en 2 febrero, 2015 en Odontólogos ilustres.

 

Entrevista al Dr Sergio López Lozano, Dentista del Año.


Pocas veces se entregan premios y galardones que realmente resulten merecidos. Generalmente me gustan poco este tipo de elencos, ya que suelen llevar consigo, altas dosis de compadreo (por no decir mamoneo) del que generalmente trato de huir. Por desgracia, en este país, valoramos bien poco lo que tenemos bueno y preferimos rendir homenaje a personajes del mundo de la farándula, descuidando a las personas de gran valía que relegamos a rincones donde impedimos que su luz nos ilumine el camino. Ahora además, con esto de la maldita crisis, ya empezamos a exiliar a nuestras jóvenes promesas que no ven otra salida que buscarse las castañas en otra parte. Por eso y tratándose de Sergio, debo decir, que en cuanto supe que lo elegían dentista del año, sentí orgullo y satisfacción a partes iguales. Orgullo, porque fue compañero de carrera y es ante todo, un buen tío y satisfacción, porque sin duda lo merece, aunque el no lo crea del todo, ya que es un verdadero ejemplo de lucha y saber estar, de pelear por subsanar algunas de las injusticias que a menudo tenemos y que no damos importancia. Pues por eso (y porque accedió a ello claro), aquí os dejo una pequeña entrevista. Que la disfrutéis.

-¿Qué te hizo estudiar odontología?

Siempre he querido dedicarme a una profesión relacionada con el ámbito sanitario, la verdad es que no sólo tenía ésta en mente, también Fisioterapia, Enfermería y Odontología.

 -¿Qué experiencia sacaste de tu carrera?

 La carrera de Odontología ha sido, para mí, predominantemente teórica. Esto ha servido para tener criterio a la hora de decidir qué tratamientos podrían estar indicados en cada caso que estudio, los problemas que pudiera encontrarme y cómo resolverlos. Creo que el hecho de estudiar una materia afín a mis aspiraciones ha hecho que sea más llevadera. En la carrera he hecho grandes compañeros, algunos de ellos se han convertido en muy buenos amigos.

 ¿Con qué dificultades te encontraste durante la carrera?

-Predominantemente el seguimiento de las clases. El continuo movimiento de los profesores dificulta e imposibilita la lectura labial. Gracias a Macu, que me proporcionaba los apuntes por una beca que conseguí que implantara la asociación Aspanpal junto con el Vicerrectorado de Alumnos y Servicios Sociales y  junto con los libros que me procuraba, pude sacar adelante la carrera, compensando mi ausencia en las clases.

 ¿Qué destacarías y que cambios crees que se necesitan hacer?

–  Creo que, a nivel odontológico deberían limitar la oferta universitaria hasta que no se estabilice la relación dentista/paciente debido al exceso de profesionales que rige en la actualidad. También creo que conviene aumentar el número de horas prácticas en la carrera, al ser una profesión en la que la destreza y habilidad manual juegan un papel determinante. 

 Respecto a la situación de la comunidad sorda. Creo que hay que formar más y de forma contundente aquellos estamentos que tengan un elevado número en el trato con personas, como son la educación, la sanidad y los organismos públicos. Formar y motivar a su personal para que, en caso de que no dispongan de intérpretes de LSE, sepan cómo hablar a las personas de nuestro colectivo, hablando de frente, vocalizando, etc. También hay que hacer efectiva la palabra accesibilidad en mayor medida, subtitulando los vídeos y material audiovisual en todos los ámbitos (televisión, páginas webs, etc). Hasta que no se inventen y de forma eficaz los traductores de voz a texto deberían formarse a los profesores que tengan algún niño sordo de modo que se sitúen cerca de ellos para facilitarles la lectura labial, en caso de que el entendimiento del niño sea por este medio.

 Cuentanos un poco de tu blog, ¿qué esperas conseguir con él?

El blog “Léeme los labios” es un vehículo concienciador de un ente intangible como es el lenguaje y los problemas que tenemos los sordos a la hora del entendimiento mediante la lectura labial. Si bien muchas veces no obtenemos la colaboración de las personas como deseamos a causa del desconocimiento de nuestro problema es de esperar que, a raíz de la visualización de los capítulos de Youtube en los que explico cómo se leen los labios sea patente un cambio de actitud como consecuencia de la visualización de los mismos. De hecho, muchas personas normoyentes me han dicho y ratificado lo difícil que les ha parecido la lectura labial y la aplicación de pautas para facilitar la comprensión a las personas sordas, algo que he notado yo mismo en mis círculos cercanos, de amigos, por ejemplo. El blog es un punto de encuentro de personas con las mismas inquietudes y problemas, de hecho, muchos padres y madres de niños sordos me preguntan en qué pueden ayudarles.

 –¿Qué te gusta aparte de hacer endodoncias y empastes? ¿Cuáles son tus hobbies?.

Me encanta el tenis, recibo entrenamiento semanal y participo en varias competiciones. Cuando puedo, me escapo a bordo de algún velero con un club náutico de Denia y también hago senderismo con mi perro. Las noches de los fines de semana me pueden encontrar también en las tascas de Murcia como un treintañero más.

 –¿Qué se siente al ser elegido dentista del año?

Me siento agradecido y feliz por dos motivos, por el reconocimiento que implica por los compañeros por este galardón que acojo con el máximo respeto y compromiso y, por otro lado, por el impulso difusor que implica este acto en los medios de comunicación a nivel odontológico, favoreciendo la visita del blog por parte de este colectivo y su posterior concienciación.

Pues mi sincera enhorabuena Sergio, aprovecho para aportar mi granito de arena, y desde ya incluyo tu blog entre mis links de referencia. Te deseo todo el éxito del mundo y agradezco la labor que haces en favor de personas que nunca deberían tener más dificultades que otras. Un abrazo amigo.

 
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Publicado por en 11 diciembre, 2011 en Odontólogos ilustres.

 

Odontólogos Ilustres: Charles L Pincus


Hablar hoy en día de estética dental, es sin duda hablar de carillas de porcelana. Las carillas de porcelana constituyen uno de los tratamientos de estética más demandados, y efectivos. Se trata de pequeñas facetas de cerámica que se pegan a la cara frontal de los dientes, permitiéndonos diseñar la sonrisa de los pacientes. Pero para llegar hasta lo que son en el presente, debemos referirnos a una de las figuras más relevantes en la historia de la Odontología Estética: Charles L Pincus.
El Dr. Pincus falleció el 6 de Septiembre del 1986,  en su casa de Beverly Hills tras enfermar de cáncer. Los Angeles Times,como no podía ser de otra manera, le dedicó una importante reseña, refiriendose a él como el pionero de la estética dental. Se graduó en la University of Southern California (USC) en 1926, y fue incluido en su Hall of Fame en 1981. Pincus fundó con el Dr Ronald E Goldstein  la American Academy of Aesthetic Dentistry (AAAD o AAED) de la que fue presidente en sus inicios en los años de 1976 y 77. Pronto fue conocido como el dentista de las estrellas. Pincus fue el primero que utilizó los frentes estéticos, inicialmente con la finalidad de mejorar la sonrisa de los actores de cine, en Hollywood ya por los años 30. Los estudios en cuanto a temas de adhesión (el gran avance de la odontología en las ultimas décadas), por entonces, estaban en pañales, por lo que los frentes estéticos se colocaban practicamente para el momento de las tomas de rodaje, ya que la adhesión no era ni mucho menos duradera. Esta primera experiencia, sirvió sin embargo para darle una gran fama entre el mundillo del cine  y sirvió para establecer la base de lo que hoy son las carillas (veneers) de porcelana, de ahí su gran relevancia. Entre sus pacientes estaban  Shirley Temple, Bob Hope, Montgomery Clift, Elizabeth Taylor, Barbara Stanwyck, Fred Astaire, James Dean, Walt Disney y  Judy Garland entre muchos otros. El  Dr. Fugier, su amigo y pupilo, fue quien continuó su obra,tratando  pacientes  entre las estrellas y la nobleza.

Con las carillas hoy día pueden corregirse malposiciones (leves), y sobre todo uniformar en color y forma todo un frente anterior (diseño de sonrisa), modificando radicalmente la sonrisa de los pacientes y en tan solo unas pocas citas. Con ello, se cumplen varios de los requisitos que los pacientes de la sociedad actual requieren: alta estética, mejora del color de sus dientes (más blancos o muchísimo más blancos… sobre gustos…), y en poco tiempo (pocas citas). Por contra sigue siendo uno de los tratamientos más delicados y más costosos, sobre todo en USA.

De esta forma contribuyó el Dr Pincus al desarrollo de la odontología y se convirtió sin duda en una referencia ineludible al hablar de estética mediante carillas de porcelana o frentes laminados.

 
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Publicado por en 6 diciembre, 2011 en Odontólogos ilustres.

 

Odontólogos Ilustres: John Henry Holliday.


Inauguramos hoy una nueva sección, aprovechando una tarde de trabajo tranquila de más. Hablaremos de odontólogos o mejor dicho, dentistas, que es más tradicional, que han sido importantes figuras en la historia.

Si hablamos de John Henry Holliday, lo más probable es que no os suene de nada, salvo que seais unos apasionados de la historia americana, o hayais visto alguno de los westerns donde se relatan sus aventuras. Más conocido como Doc Holliday, su fama le llegó por su amistad con el famoso pistolero Wyatt Earp. Nació en Griffin un 14 de Agosto de 1851. Hijo de familia acomodada, su padre el Mayor Henry Burroughs Holliday participó en las guerras contra los indios cherokees, asi como en la guerra mejicana y la famosa Guerra Civil. Henry regresó de la guerra de Méjico con un hijo adoptado que había quedado huerfano y se convirtió en hermanastro de Doc. Se llamaba Francisco Hidalgo (un apellido que aquí nos resulta divertido, sobre todo si estamos de copas). La madre de Doc, Alice, murió de tuberculosis cuando él apenas contaba con doce años de edad. Al poco tiempo también contrajo la misma enfermedad su hermanastro Francisco y murió.

Es probable, que la tuberculosis de Alice y Francisco fueran la causa de que Doc, también contrajese la  enfermedad. El dato curioso y lo que justifica que yo esté escribiendo sobre Doc Holliday en este blog (a parte de mi conocida pasión por la historia), es que éste se graduó en el College of Dental Surgery de Pensilvania en 1872. Poco después se dirigió al sur, concretamente a Dallas donde la climatología le era más beneficiosa. Doc era un hombre culto, estudió latín, francés y griego y tocaba los clásicos al piano. Amaba su profesión de dentista, pero sus constantes problemas de salud hicieron que pronto tuviese que abandonar ese trabajo. El haber visto morir a sus familiares cercanos por la  enfermedad que ahora le estaba deteriorando, creó en Doc un carácter temerario y pendenciero. Pronto se dió al alcohol. Al abandonar la profesión dental, continuó ganandose la vida como jugador de cartas y pistolero, algo muy típico y que hemos visto cientos de veces en el cine del oeste. En 1876 conoció a Wyatt Earp quien ya por entonces había adquirido cierta fama en su función de implacable defensor de la ley. Para entonces Wyatt se había trasladado con sus hermanos tratando de huir de esa vida anterior de persecuciones y tiros. Pronto crearon una sólida amistad. Juntos participaron en uno de los episodios más legendarios de la historia del salvaje oeste, cuando en Tombstone, se enfrentaron junto a los hermanos de Wyatt, a un grupo de forajidos que imponían la ley a sus anchas, denominados cowboys. Entre ellos destacaba la familia Clanton. En octubre de 1881 tuvo lugar  el famoso tiroteo de OK Corral. A partir de ahí la historia se mezcla con la leyenda. Tras el tiroteo, Earp y Holliday fueron acusados de asesinato y absueltos. Uno de los hermanos de Wyatt fué asesinado por la espalda y el otro perdió un brazo, en un supuesto ajuste de cuentas, de los Clanton . Earp emprendió una cruzada  (The Earp Ride) personal en busca de los asesinos de su hermano, dando caza a todo aquel que consideró que estaba implicado en los hechos. Como no podía ser de otra manera Doc, su buen amigo le acompañó hasta el final. Finalizada la “caza”, Doc Holliday se retiró a un sanatorio donde falleció a causa de su enfermedad el 8 de Noviembre de 1887.

 Su figura no será recordada por su aportación al mundo de la odontología, pero es sin duda un personaje de leyenda y digno de mención. Sobre sus peripecias con Earp se han rodado muchas películas. Especial mención al papel de Val Kilmer como Doc, en la película Tombstone de 1993, que recomiendo a todos los amantes del cine del oeste.

 
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Publicado por en 18 mayo, 2011 en Odontólogos ilustres.

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

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