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Archivos Mensuales: agosto 2014

Prevención de la lesión del Nervio dentario inferior.


9a_Lingual Nerve and IAN_editDurante nuestra práctica diaria y desde el comienzo, realizamos nuestro trabajo en relación directa con un área ricamente inervada y vascularizada como es la cavidad oral. Desde las técnicas más simples hasta las más complejas, precisamos saber controlar  la transmisión de impulsos nerviosos de la que es nuestra zona de trabajo. Por eso desde la más simple anestesia convivimos con la posibilidad de sufrir percances de diversa magnitud en relación a las mencionadas ramas nerviosas. El trigémino es nuestro par craneal por excelencia y de una de sus ramas, la más inferior, parte el nervio alveolar inferior o dentario inferior, que se encarga de dar sensibilidad a dientes y tejidos blandos que se encuentran en el arco mandibular. Los accidentes más comunes suelen deberse a intentos fallidos de conseguir “dormir” el citado nervio, por diversas causas (infecciones mal controladas, variaciones anatómicas o técnicas anestésicas deficientes), pero en ocasiones, sobre todo durante la realización de técnicas quirúrgicas, existe la posibilidad real de lesionar el nervio, lo que conlleva desagradables consecuencias para nuestros pacientes, sin hablar de las molestas e inevitables implicaciones legales. A veces, el miedo o respeto excesivo por evitar estos problemas, puede derivarse en limitaciones de las capacidades del odontólogo y llevar a situaciones de estrés  cotidianas que pueden llegar a convertirse en un molesto problema.

Hecha la reflexión,  aprovecho para dejaros el enlace de un articulo recientemente publicado, que trata de cuales son las principales causas que pueden derivar en problemas  con estas estructuras anatómicas, y cuales son las formas más correctas para evitarlos e incluso como tratarlos si llegara el caso. El artículo fue escrito con algunos fantásticos compañeros de trabajo como el dr Gustavo Segura (fiel compañero de este tipo de labores, excelente odontólogo  y buen amigo), el profesor Rubén Agustín de la Universidad de Valencia, el dr Carlos Almendro y la  Dra Rosa P. Valenzuela excelente compañera y maravillosa periodoncista y cirujana. Desde aquí mi cariñoso agradecimiento a todos ellos.

Os dejo el enlace, esperando que os sea de utilidad. Un cariñoso saludo y gracias.

prevention-and-treatment-of-ian-injuries-a-literature-review-jimds-1000123

http://omicsonline.com/open-access/prevention-and-treatment-of-ian-injuries-a-literature-review-jimds-1000123.pdf

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Publicado por en 29 agosto, 2014 en Avances cientificos en odontologia

 

Dientes humanos en una imagen religiosa.


53e174cf1827f5.13453844Curiosa noticia que publica la revista Quo. Pues conocíamos la tendencia popular a adornar las imágenes de la iconografía religiosa con pelucas hechas con pelo humano, por ejemplo, debido muchas veces a donaciones e incluso a promesas familiares por devoción o por una ayuda recibida tras una plegaria, pero no teníamos ninguna noticia del uso de piezas dentales como parte de la confección de este tipo de imagineria religiosa. Pues como noticia curiosa, especialistas del Instituto Nacional de Antropología de México (INAH), mientras se realizaban obras de restauración del Cristo de la Paciencia, encontraron al realizar una radiografía de la imagen, que dicho Cristo presentaba 8 piezas dentales humanas. La imagen pertenece a la diocesis de Zumpango en el estado de México y esta datada en el siglo XVIII. Durante esa época las imágenes solían realizarse de madera policromada y en ocasiones se añadían piezas pequeñas de madera igualmente, o en ocasiones piezas talladas en hueso para simular piezas dentales.”Es común que las esculturas tengan dientes, pero normalmente son de madera o huesos tallados individualmente o como una placa” La imagen fue trasladada para su restauración al taller de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) donde la responsable del proyecto Fanny Unikel se sorprendió con semejante hallazgo. La hipótesis más probable nos dice que lo más lógico es que se trate de la donación de algún feligrés. El Señor de la Paciencia pertenece al templo de San Bartolo Cuautlalpan, en Zumpango. Mide 1.15 metros de alto por 45 centímetros de ancho y 87 centímetros de profundidad, y está en posición sedente. “Es una escultura que siempre está vestida y sólo sale del templo en Semana Santa para recorrer el pueblo. Es muy apreciada por la comunidad y eso se ve en la base, donde hay distintas capas de policromía que indican que lo querían presentar con dignidad”,comenta la experta.Sin duda una noticia curiosa, muy curiosa y que quizás le de más sentido al nombre del Cristo, de la Paciencia, como deben de tener todos nuestros pacientes…quizás un pequeño guiño a nuestra amada profesión, ¿no creéis?.
Aprovecho para desearos un estupendo verano, aunque ya va muy entrado, pero algunos apenas estamos comenzando las vacaciones.
Un abrazo a todos.

 
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Publicado por en 14 agosto, 2014 en Pequeñas curiosidades de la Historia

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

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