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Archivos Mensuales: septiembre 2012

Pequeñas curiosidades de la Historia


Tras sofocar el intento de revuelta contra Napoleón Bonaparte, en 1809, se procedió al juicio de los acusados por conspiración, entre los que se encontraba el general francés Claude Francois de Malet. Al comienzo de su proceso, el juez que regía el interrogatorio se dirigió al acusado:

– ¿Con qué cómplices contábais?. A lo que muy suspicazmente Malet respondió:

– Con vos por supuesto, si hubiésemos ganado. Ante semejante respuesta y tras volver a recuperar la expresión desencajada de su rostro, el juez, dió por terminado el interrogatorio.

Sin duda una gran verdad, la de el oportunismo de los que se suben al carro (frase ahora tan de moda), o aquello de apostar al caballo ganador. Oportunistas hubo y habrá y en política todavía más, que duda cabe.

La suerte de Malet la podeis imaginar, fue ajusticiado junto a otros 17 conspiradores, pero sin duda el ver la cara del juez tras su respuesta, seguro que  (como la mastercard) no tuvo precio.

 

 
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Publicado por en 27 septiembre, 2012 en Pequeñas curiosidades de la Historia

 

En Tiempos de Fisuras.


 Sorprendido estoy, ya que tras volver de mis vacaciones de veranito, como siempre cortas y en la semana de vuelta al cole y depresión postparto (todo junto), que supone el tratar de readaptarse al ritmo de trabajo cotidiano (volver a subir el indicador de estrés de 0-100 en apenas unos segundos y asumir las responsabilidades de adulto trabajador y padre de familia…), pues me he encontrado con un altísimo indice de pacientes que acuden con dolor a visitarme, a causa de la existencia de fisuras-fracturas de piezas dentales. Y direis: ¿y eso no es lo normal en ese tu hermoso trabajo?, pues lo cierto es que, en apenas una semana de trabajo, he tenido más casos que en los últimos dos años y esto la verdad, requiere un pequeño análisis y una pequeña reflexión. ¿Qué hace que una muela se fisure o directamente se fracture?. Lo que está claro es que dientes con extensas restauraciones, como pueden ser enormes amalgamas de plata (los empastes metálicos, que ya son más amalgamas con un poco de diente incrustado que otra cosa), o endodonciados (con restauraciones con mayor o menor gracia o criterio), son candidatos perfectos, pero lo que termina por condenar a estos pobres dientes, al famoso cubo de la basura clínico (toda una entidad en cualquier clínica que se precie), es el exceso de carga funcional, que dicho en cristiano, es darle excesiva caña a unos dientes de por sí predispuestos a ceder el puesto a un estupendo implante de titanio. La conclusión a mi reflexión es clara, si bien se precisan unas condiciones iniciales (existencia de fisuras previas, de muy dificil diagnóstico, o las que hemos visto…),  ¿Qué ha cambiado para que estadisticamente el numero de casos aumente de forma tan alarmante?. Pues quizás sea pura coincidencia, pero lo que ha cambiado es el panorama social actual… si amigos la CRISIS de los cojones!!. La mayoría de pacientes se hayan en niveles de estrés que rozan la sobredosis, y asi te lo cuentan, lo que se traduce en mayor apretamiento de dientes, peor descanso, parafunción nocturna, o sea bruxismo y hacer pupita a nuestros dientes, que a pesar de todo no tienen culpa de nada y no estan preparados para ese martirio chino al que los sometemos. Debe ser que estamos en una época de fisuras, donde nuestros dirigentes no aportan más que una imagen llena de fisuras, donde las soluciones no se mantienen por su peso y están llenas de fisuras, con grandes fisuras morales, con enormes fisuras por donde se escapan de forma continua los queridos euros, y así sucesivamente, fisuras, fisuras y más fisuras. Y al final de todo, cuando la fisura es profunda, más tarde o más temprano, como el martirio de la gota de agua, que cae sin cesar, al final aparece la temida fractura y fin del juego. Nuestro diente decide pasar a mejor vida y olvidarse de aguantar nuestras terribles embestidas y descansar por fin. No hay más solución, se quita el diente, y muerto el perro se acabó la rabia. Te disculpas con el paciente que no era consciente de la gravedad del asunto, hasta que le muestras el cadáver todavía caliente y partidito en dos, por no haber podido ofrecerle una solución menos drástica. Y a seguir con el siguiente esperando que realmente sea solo una coincidencia y no una tendencia, aunque…mientras permanezcan las fisuras en nuestros gobiernos, en la economía, en la moral de nuestras gentes, mucho me temo…La pena es que la solución no sea tan sencilla como cuando sucede en un diente.

 
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Publicado por en 5 septiembre, 2012 en Opinión

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

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