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Archivos Mensuales: mayo 2012

Perdiendo las formas.


Si os lanzo la pregunta: ¿Qué es un médico?, seguro que existen respuestas de lo más variopinto. Para algunos un colega de trabajo, para el aprehensivo, la última persona a la que quisiera ver, para el hipocondriaco, alguien a quien ver con asiduidad y para el que ha sufrido una grave enfermedad y ha recibido una segunda oportunidad, lo más preciado, lo más cercano a la santidad. Me gustaría pensar que mi profesión es algo parecido, y lo que peor llevo realmente, es que en el termómetro social, nos encontramos más cercanos al vendedor de pescado (con todo el respeto) que a la persona capaz de involucrarse y solucionar numerosos problemas de salud. En la definición de enfermedad, sin duda hablamos de un componente orgánico o biológico, algo  que está funcionando mal, a lo que se le añade, indisolublemente, un componente emocional o psicológico. Mi trabajo trata un poco de eso. Por eso, no se puede perder la perspectiva y dejar de lado el matiz humano. Creo que las profesiones más difíciles, sin desmerecer ninguna, son aquellas en las que se trata directamente con la gente, y sobre todo, aquellas en las que además la gente espera, no solo amabilidad y buen trato, sino que le soluciones un problema determinado. Y ¿qué mayor problema, que un problema de salud, que no te permite hacer una vida normal?.

 La terrible crisis en la que nos hayamos inmersos, no deja un solo día de descanso sin mostrarnos alguna tragedia personal, que desgraciadamente, ya es el pan nuestro de cada día. Quienes más y quienes menos tenemos nuestros problemas, o conocemos a alguien cercano en situación poco menos que desastrosa. Es por eso que hoy y nunca mejor que hoy, debemos de entender que el engranaje que mueve a este mundo que gira sin cesar, esta formado por: PERSONAS.

Si la crisis, además de joder todos los malditos índices bursátiles, consigue que perdamos la humanidad, entonces no habrá salida posible. Por desgracia, es en los peores momentos cuando aflora el caracter más recóndito de las personas. Hace poco escribí sobre el Titanic, y es en esos momentos de pánico, cuando aparecen los héroes, y no los que llevan capa y pantys, sino aquellos capaces de olvidarse de sí mismos, para salvar o ayudar a otros. Que mayor héroe que ese. Igualmente surgen los caracteres más chabacanos y las conductas más bochornosas, al famoso grito de: ¡Salvese quién pueda!, algo por otro lado institivo y humano, pero también reprochable.

El gran problema, es que estamos olvidándonos de las personas, para tratarnos como números. Culpa, en buena parte, del sistema que hemos creado y que se ha convertido en un monstruo capaz de devorarnos. Ahora aparecen los temidos recortes y tenemos que aguantar que vayan a quitar tantas plazas de profesores o sanitarios, para cumplir unos objetivos económicos sin importar los nombres y apellidos de los que quedan en tierra, ni su situación, ni sus familias, nada. No me siento capacitado para dar una solución alternativa, no es mi cometido tampoco, solo sé que por desgracia, estamos olvidando quienes somos o al menos, quienes deberíamos ser. Ante una crisis como esta, y aunque suene a receta cursi y romanticona, es de vital importancia mirar alrededor y preocuparte por quienes te rodean; extender la mano o lanzar una sonrisa, ayudar al prójimo,en definitiva: ser persona.

Defiendo a los sanitarios que estan sufriendo y sufrirán los recortes y la falta de un trabajo digno y decente, por la cercanía que me supone, tanto en mi familia, como en mi vida laboral. No quiere decir que no sienta empatía con los demás, ni mucho menos. Defiendo a quienes luchan por un trabajo digno y por mantener la calidad en la atención humana, y no lo consiguen. A quienes estan a punto de perder la esperanza.Tampoco voy a hablar de ejemplos concretos, que los hay.  Pero olvidarnos, de quienes han dedicado su vida para salvar la de los demás, tras años de dura formación y estudios, y empezar a tratarlos como un simple contrato de trabajo del que prescindir o no según la inflacción o las cuentas de la lechera hechas por la clase  política, significa que se estan perdiendo las formas y de verdad, que eso si que es peligroso.

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Publicado por en 16 mayo, 2012 en Opinión

 

Retiran el cepillo Elmex de 3 a 6 años.


Hola a todos, aprovecho el blog para hacerme eco de la noticia publicada por El Mundo y que me ha llegado por medio del Colegio de Odontólogos. Al parecer este cepillo en concreto, tiene una pequeña anilla de goma que puede desprenderse, por lo que la compañía ha decidido retirarlos del mercado para evitar que algún niño pudiese asfixiarse. Es el modelo de 3 a 6 años. Los que tengais niños, sobrinos, amigos con hijos que pudiesen haber comprado este cepillo (que va junto con la pasta dental y no suelto), avisadles, ya que no cuesta nada y estamos previniendo una posible tragedia.

Un saludo a todos.

 
 
La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

OLIVER RIVAS

experiencia en odontología

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